Casa Museo de Rembrandt en Ámsterdam
- Mario Caira

- hace 6 días
- 4 Min. de lectura
Visitar la Casa Museo de Rembrandt "Museum Het Rembrandthuis" en Ámsterdam es una experiencia muy distinta a la de un gran museo es algo único que no podes dejar de visitar.
Aquí no solo se contemplan obras: se entra literalmente en la casa donde vivió y trabajó uno de los mayores genios de la historia del arte. Cada habitación conserva la atmósfera del siglo XVII y permite imaginar a Rembrandt caminando por sus escaleras, pintando junto a la ventana o recibiendo a sus alumnos.

Situada en el antiguo barrio judío, a pocos pasos del río Amstel, esta casa es una parada imprescindible para quienes desean conocer al Rembrandt humano, más allá del mito.
Un poco de historia: la casa del éxito y la caída
Rembrandt Harmenszoon van Rijn compró esta casa en 1639, en el momento más próspero de su carrera. Tenía encargos constantes, fama, alumnos y una vida acomodada. Aquí vivió durante casi veinte años, junto a su esposa Saskia, y más tarde con su hijo Titus.

Sin embargo, su éxito no duró para siempre. La mala gestión económica y los cambios en el gusto artístico lo llevaron a la ruina. En 1656, Rembrandt fue declarado en bancarrota y tuvo que abandonar la casa. Un inventario detallado de sus bienes permitió, siglos después, reconstruir la vivienda con gran fidelidad.
El edificio fue restaurado y convertido en museo en 1911, devolviendo a la casa su aspecto original del siglo XVII.
El recorrido: habitación por habitación en el siglo XVII
La visita a la Casa Museo es íntima y ordenada. El recorrido está pensado para descubrir cómo vivía y trabajaba Rembrandt.
1. La planta baja: la vida cotidiana
Al cruzar la puerta principal, entras en un recibidor y salas que recrean con fidelidad cómo era una vivienda acomodada del siglo XVII. Aquí se retoman muebles, objetos y decoración del periodo que Rembrandt realmente poseyó.

La cocina es la verdadera alma doméstica de la casa: una cocina rústica con grandes utensilios, fogón y cerámica.

El salón de Rembrandt era el espacio privado de la familia. Los adultos charlaban junto al fuego, mientras los niños jugaban en un rincón. En aquella época, no había dormitorios separados. Así que Rembrandt y Saskia también dormían allí, en la cama con dosel.

Espacios domésticos recreados con mobiliario de época.
Todo está dispuesto para mostrar cómo era la vida diaria de una familia acomodada del siglo XVII.

2. Primer piso – El corazón del arte: el estudio
El estudio de Rembrandt.
Subiendo las estrechas escaleras —como lo hacía Rembrandt cada día— llegas a la gran sala de taller, el ambiente que para muchos visitantes es el punto culmen de la visita.
Rembrandt pintaba sus cuadros en el estudio. Es un espacio ideal para un pintor, ya que cuenta con cuatro ventanas orientadas al norte. Los artistas lo aprecian porque el sol no entra, creando una luz más uniforme.

En esta sala, experimenta con iluminación dramática y pinceladas sueltas. Busca la mejor manera de retratar a las personas con realismo, expresión emocional, carácter y profundidad.

En esta sala se explican:
Sus técnicas pictóricas.
El uso de modelos.
La preparación de los pigmentos.
A menudo se realizan demostraciones en vivo sobre cómo se elaboraban los colores y cómo trabajaba el artista.
3. La sala de grabados
Rembrandt también creó más de 300 grabados diferentes. Cada uno de ellos es una verdadera obra de arte. Los imprimió en ediciones de diez a varias docenas. Experimentó con diferentes técnicas y distintos tipos de papel.

Rembrandt fue un maestro absoluto del grabado. Aquí se exponen:
Aguafuertes originales
Bocetos
Planchas y herramientas
Es una de las colecciones de grabados más importantes dedicadas al artista.

4. El gabinete de curiosidades
Una sala fascinante que recrea la colección personal de Rembrandt:
Objetos orientales
Armas
Conchas
Esculturas clásicas
Todo aquello que utilizaba como inspiración para sus obras.

5. Exposiciones temporales
El museo organiza exposiciones dedicadas a:
Discípulos de Rembrandt.
Artistas contemporáneos influenciados por él.
El impacto de su obra a lo largo del tiempo.
En nuestra visita se exponía:
THUIS: Una exposición sobre el sentimiento de hogar en el arte contemporáneo.

Maria Roosen, Casa de ensueño, 2002. Cerámica y pan de oro, 48 x 32 cm. Colección AkzoNobel Art Foundation.
Las obras imprescindibles que debes ver
Aunque la casa no alberga grandes pinturas al óleo (estas se encuentran principalmente en el Rijksmuseum), hay piezas de enorme valor artístico:
⭐ Grabados originales de Rembrandt.
Verdaderas joyas por su detalle, profundidad y experimentación con la luz.

⭐ Autorretratos en grabado
Una mirada directa al rostro del artista, cruda y honesta.
⭐ Bocetos y estudios
Permiten comprender su proceso creativo y su forma de observar al ser humano.
⭐ Obras de sus alumnos
Ayudan a entender la influencia que Rembrandt ejerció como maestro.
Tips para disfrutar al máximo tu visita
1. Compra la entrada online.
La casa es pequeña y los aforos son limitados. Reservar con antelación es clave.
2. Usa la audioguía.
Incluida en muchos casos. Es excelente y muy clara, ideal para contextualizar cada sala.
3. Dedica entre 1 y 1,5 horas.
Es el tiempo perfecto para recorrerla con calma.
4. Observa los detalles.
Este museo se disfruta despacio: las escaleras, las ventanas, los objetos.
5. Aprovecha las demostraciones.
Consulta los horarios de las demostraciones de grabado o preparación de pigmentos.
Consejos prácticos para el viajero
Cómo llegar: Metro línea 51, 53 o 54 hasta Waterlooplein. También tranvías 4, 9 o 14.
Mejor momento para ir: A primera hora de la mañana o a última de la tarde.
Qué combinar: Un paseo por el barrio judío, el mercado de Waterlooplein o una visita al Museo Histórico Judío.
La Casa Museo de Rembrandt ofrece algo único: la posibilidad de conocer al artista en su espacio más personal. Aquí se entiende su ambición, su curiosidad, su amor por la luz y también sus contradicciones. No es una visita espectacular en tamaño, pero sí profunda en emoción.

Si ya visitaste el Rijksmuseum y quieres ir un paso más allá, esta casa es la clave para comprender quién fue realmente Rembrandt. Una experiencia auténtica, cercana y profundamente humana que completa cualquier viaje a Ámsterdam.
Visita la Iglesia secreta de Ámsterdam 👉 "Museo Ons’ Lieve Heer op Solder: la iglesia secreta de Ámsterdam"
Calle Jodenbreestraat 4 - Ámsterdam
El museo está abierto todos los días a partir de las 10h.
Todos los tickets incluyen audio multimedia.




































